Antes de hablar, mira esto. En un minuto entenderás cómo trabajo y por qué cada pieza nace de una historia real. Después, reserva tu videollamada.
No tatuamos referencias. Diseñamos piezas únicas en realismo blanco y negro, a gran escala, a partir de lo que el coleccionista necesita dejar grabado para siempre.
Cada pieza dura más que una casa.Fran Bermy · Galería 44
Un proyecto bien hecho no se cierra en una sesión. Cada pieza se construye con tiempo: la profundidad y la calidad que justifican llevarla siempre.
El valor de cada proyecto depende de la zona, el tamaño, la complejidad y el número de sesiones estimadas. Te lo entregamos cerrado tras la primera videollamada, sin sorpresas posteriores.
Las sesiones duran seis horas. Hay una sesión por jornada. La señal de reserva es simbólica y se descuenta íntegramente de la inversión total al cerrar el proyecto.
La selección no es por capricho: es la única manera de garantizar el nivel. Antes de la videollamada, mira si encajamos.
Llevo tatuando desde 2017 y desde el primer día renuncié a todo lo que no fuera realismo en blanco y negro.
Esa decisión no es estética. Es operativa: en un oficio donde cada pieza dura más que una casa, especializarse no es una opción — es la única honestidad.
No tatúo nombres. Tatúo lo que esos nombres significaron. No diseño en serie. Cada pieza empieza con una conversación que normalmente dura más de lo que cualquiera esperaba.
Si lo que llevas dentro merece quedarse para siempre, este es el lugar donde se queda.
Recibo clientes de toda España; organizamos las sesiones para que te compense el viaje.
El espacio privado donde diseñamos y tatuamos cada pieza: una sola sesión por jornada. Coleccionistas de toda Europa han viajado hasta aquí — el aeropuerto de Alicante está a 25 minutos.
Recibirás un WhatsApp en breve para coordinar. Si lo prefieres, reserva ya tu hueco: treinta minutos para entender tu proyecto y darte una propuesta clara.
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